
¿Cómo protegerse del abuso financiero?
Published : 7 ਜੁਲਾਈ 2023
El llamado «maltrato a las personas mayores» es un fenómeno creciente que se calcula que supone al menos 9000 millones de dólares al año en Estados Unidos. El 98 % de los casos no se denuncian y solo uno de cada 44 se remite a los servicios de protección de adultos o a las autoridades. Sobre todo las personas adineradas pueden caer en manos de depredadores que traicionan su confianza.
El abuso financiero contra las personas mayores se define como «el uso ilegal, no autorizado o indebido de los recursos de una persona mayor por parte de un cuidador u otra persona con quien mantiene una relación de confianza, en beneficio de alguien distinto de la persona mayor» (National Centre for Injury Prevention and Control). Algunos ejemplos son la falsificación, el uso indebido o el robo de dinero o bienes; el uso de la coacción o el engaño para obtener la entrega de fondos o propiedades; y el uso indebido de la tutela o de un poder notarial.
Protegerse de este tipo de abuso requiere una combinación de concienciación, información y medidas proactivas. Estos son algunos pasos que puede dar:
- Establezca una comunicación abierta: Mantenga una comunicación abierta y regular con las personas mayores de su entorno, como familiares o amigos. Construya una relación de confianza en la que se sientan cómodas hablando con usted de sus asuntos financieros.
- Informe a las personas mayores: Ayude a las personas mayores a conocer las estafas y fraudes financieros más comunes dirigidos a ellas. Proporcióneles recursos e información sobre cómo protegerse de la explotación financiera. Anímelas a desconfiar de las ofertas no solicitadas, las peticiones de información personal o las técnicas de venta agresivas.
- Supervise las cuentas financieras: Anime a las personas mayores a revisar con regularidad sus extractos, cuentas bancarias e informes de crédito. Si no se sienten cómodas o no son capaces de hacerlo por sí mismas, ofrézcales ayuda para vigilar sus movimientos financieros en busca de cualquier indicio de transacciones no autorizadas o comportamientos sospechosos.
- Establezca un poder notarial: Anime a las personas mayores a otorgar un poder notarial y a designar a una persona de confianza para que tome decisiones financieras en su nombre si dejan de poder hacerlo. Asegúrese de que la persona designada sea de buena reputación y vele por los intereses de la persona mayor.
- Limite la exposición financiera: Ayude a las personas mayores a reducir su riesgo aconsejándoles que limiten la información personal y financiera que comparten, sobre todo en internet o por teléfono. Disuádalas de facilitar información sensible a personas u organizaciones desconocidas.
- Implíquese en los asuntos financieros: Ofrézcase a ayudar a las personas mayores con la gestión de sus finanzas, como el pago de facturas, el presupuesto y la preparación de impuestos. Revise periódicamente sus documentos y extractos financieros para asegurarse de que todo está en orden y detectar posibles irregularidades.
- Busque asesoramiento profesional: Anime a las personas mayores a consultar a un asesor financiero, abogado o contable de confianza especializado en derecho de la tercera edad o en cuestiones financieras de las personas mayores. Estos profesionales pueden orientarles sobre planificación financiera, gestión del patrimonio y protección de bienes.
- Denuncie las sospechas de abuso: Si sospecha que existe abuso financiero contra una persona mayor, denúncielo de inmediato a las autoridades competentes, como los servicios de protección de adultos o las fuerzas del orden. Facilíteles cualquier prueba o información de que disponga para respaldar su preocupación.
Recuerde que la prevención empieza por ser proactivo e implicarse en el bienestar financiero de las personas mayores. Si se mantiene informado, mantiene una comunicación abierta y toma las precauciones necesarias, puede ayudar a protegerlas de la explotación financiera.

