
La mayoría de los emprendedores de éxito son mayores de lo que cree
Published : 27 ਜਨਵਰੀ 2025
La imagen idealizada del emprendedor es una imagen de juventud: alguien de veintitantos años con ideas disruptivas, energía inagotable y una mente todavía aguda. Silicon Valley lleva años apostando por esta imagen.
Pero ¿es correcta?
Ni mucho menos, según nuestra investigación reciente con Javier Miranda, de la Oficina del Censo de EE. UU., y Pierre Azoulay, del MIT.
Nuestro equipo analizó la edad de todos los fundadores de empresas en EE. UU. en los últimos años. Comprobamos que la edad media de los emprendedores de más éxito es de 45 años, y que los fundadores veinteañeros son los que menos probabilidades tienen de crear una empresa de primer nivel.
El mito del emprendedor joven
La idea de que las nuevas empresas de más éxito proceden de los jóvenes, incluso de los muy jóvenes, está muy extendida.
A menudo se piensa que los jóvenes están menos atados al pensamiento establecido y que, por tanto, son por naturaleza más innovadores y disruptivos. Muchos observadores creen (quizá con cierta envidia) que los jóvenes tienen más tiempo y energía, con menos responsabilidades familiares, como cenar cada noche con los hijos, o exigencias económicas, como una hipoteca. Además, como dijo el fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, “Los jóvenes simplemente son más inteligentes”.
Los fundadores jóvenes también protagonizan historias dramáticas. El estudiante que abandona la universidad o el joven empleado de una gran empresa se desprende de las expectativas convencionales para lanzar un nuevo negocio con un variopinto equipo de compañeros veinteañeros. Tras incontables noches en vela, dan con la nueva aplicación estrella o el producto de consumo que arrasa en el mercado, lo que los lleva a la portada de Inc., les genera una enorme fortuna personal y recuerda a los anquilosados ejecutivos que los jóvenes advenedizos y ambiciosos pueden comerles el terreno, y lo harán.
Este estereotipo tiene consecuencias importantes. En Silicon Valley, por ejemplo, los inversores de capital riesgo muestran una clara preferencia por invertir en fundadores más jóvenes, lo que a menudo deja de lado a los fundadores de más edad. La supuesta relación entre juventud y éxito está tan extendida que, según se informa, algunos trabajadores del sector tecnológico recurren a la cirugía estética para parecer más jóvenes.
La mejor edad para emprender es la mediana edad
Pero la imagen del emprendedor joven no se sostuvo cuando examinamos los datos.
Los estudios anteriores sobre el emprendimiento de alto crecimiento y la edad han arrojado resultados contradictorios, en parte por basarse en conjuntos de datos pequeños y seleccionados.
Para examinar la cuestión de forma más concluyente, llevamos a cabo un proyecto interno en la Oficina del Censo de EE. UU. Esto nos permitió examinar todas las empresas creadas en EE. UU. entre 2007 y 2014, con un total de 2,7 millones de fundadores. Comparamos la edad de los fundadores con indicadores del rendimiento de las empresas, como el crecimiento del empleo y de las ventas, así como la “salida” mediante adquisición u oferta pública inicial (OPI).
Los emprendedores de éxito tienen muchas más probabilidades de ser de mediana edad que jóvenes. En el 0,1 % de las nuevas empresas de más rápido crecimiento de EE. UU., la edad media del fundador en el primer año de la empresa era de 45 años.
Del mismo modo, los fundadores de mediana edad dominan las salidas exitosas. Según nuestras estimaciones, un fundador de 50 años tiene 1,8 veces más probabilidades que uno de 30 de crear una de las empresas de mayor crecimiento. Los fundadores de entre 20 y 25 años son los que menos probabilidades tienen de crear una empresa de máximo crecimiento.
¿Por qué mejorarían los emprendedores con la edad? No está claro, pero tenemos algunas teorías. Los emprendedores con más trayectoria pueden apoyarse en una mayor experiencia de gestión o en un conocimiento más profundo de su sector. También pueden contar con más recursos económicos y con redes de contactos más relevantes para impulsar su idea de negocio. Por ejemplo, nuestro estudio demostró que la experiencia laboral previa en el sector concreto de la startup multiplicaba por más de dos la probabilidad de lograr un éxito de crecimiento excepcional.
Incluso algunos de los fundadores jóvenes más famosos tienden a alcanzar su apogeo hacia la mediana edad. Por ejemplo, Steve Jobs y Apple dieron con su gran innovación con el iPhone, lanzado cuando Jobs tenía 52 años.
Cambiar el relato
Al seguir asociando el emprendimiento con la juventud, es probable que los inversores estén apostando por fundadores demasiado jóvenes. Si los inversores de capital riesgo y otros inversores en fases iniciales toman en serio nuestros resultados, considerarán fundadores de un rango de edad más amplio y podrán así respaldar empresas de mayor crecimiento.
Del mismo modo, los aspirantes a emprendedores de mediana edad pueden sentirse más seguros de sus posibilidades y tener más probabilidades de conseguir los recursos que necesitan para hacer realidad sus proyectos empresariales.
A una escala aún más amplia, el énfasis en los emprendedores jóvenes probablemente ha orientado la innovación y su financiación hacia los problemas que mejor entiende el segmento más joven. Actualizar la visión del ciclo vital del emprendedor, y de su momento de máximo rendimiento, podría desplazar la innovación hacia ámbitos que las personas mayores conocen mejor.
El mito del emprendedor joven es una imagen tan vieja como el tiempo, pero quizá por fin le haya llegado la hora.![]()
Benjamin F. Jones, profesor de Emprendimiento y Estrategia, J. L. Kellogg School of Management, Northwestern University y J. Daniel Kim, doctorando en Gestión, Massachusetts Institute of Technology (MIT)
Este artículo se ha republicado de The Conversation bajo una licencia Creative Commons. Lea el artículo original.

