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PANORAMA

Desactivar la bomba de relojería demográfica: estrategias y buenas prácticas de todo el mundo

Published : 6 ਸਤੰਬਰ 2023

Afrontar el envejecimiento de la población es un desafío importante para muchos países del mundo. A medida que las personas viven más y la natalidad disminuye, aumenta la proporción de personas mayores en la población. Este cambio demográfico puede tensionar los sistemas sanitarios, los programas de bienestar social y la economía en su conjunto. Para abordar este problema, los países han explorado distintos enfoques políticos. Estas son algunas estrategias y enfoques políticos que se han adoptado o estudiado en todo el mundo:


1. Promover un envejecimiento saludable:

Fomentar y promover estilos de vida más saludables para retrasar la aparición de enfermedades y discapacidades asociadas a la edad.

Invertir en atención sanitaria preventiva y en programas de educación para la salud para reducir la carga de las enfermedades crónicas.

2. Apoyo a los cuidadores:

Ofrecer apoyo e incentivos a los familiares que cuidan de parientes mayores.

Desarrollar políticas que permitan modalidades de trabajo flexibles para compaginar las responsabilidades de cuidado.

3. Ajustes de la edad de jubilación:

Plantearse elevar gradualmente la edad de jubilación para aliviar la presión financiera sobre los sistemas de pensiones.

Estudiar políticas que permitan a las personas seguir trabajando más allá de la edad de jubilación tradicional si así lo desean.

4. Reforma de las pensiones:

Reformar los sistemas de pensiones para hacerlos financieramente sostenibles, lo que puede incluir ajustar la cuantía de las prestaciones o de las cotizaciones.

Animar a las personas a ahorrar para la jubilación mediante incentivos fiscales y planes de pensiones de empresa.

5. Empleo de las personas mayores:

Promover políticas que fomenten el empleo de las personas mayores, como entornos de trabajo adaptados a la edad y programas de formación.

Combatir la discriminación por edad en el trabajo.

6. Cuidados de larga duración:

Invertir en servicios de cuidados de larga duración y ampliarlos, incluida la atención domiciliaria y las residencias asistidas.

Desarrollar sistemas de seguro o colaboraciones público-privadas que ayuden a cubrir los costes de los cuidados de larga duración.

7. Vivienda para personas mayores:

Crear opciones de vivienda asequibles y accesibles para las personas mayores, como comunidades residenciales para mayores y viviendas diseñadas para todas las edades.

8. Tecnología e innovación:

Promover el uso de la tecnología para mejorar la prestación de la atención sanitaria, el seguimiento a distancia de las personas mayores y la conexión social.

Fomentar la innovación en productos y servicios dirigidos a la población mayor.

10. Programas intergeneracionales:

Facilitar programas intergeneracionales que reúnan a mayores y jóvenes para fomentar el apoyo y la comprensión mutuos.

11. Políticas de inmigración:

Plantearse políticas de inmigración que atraigan a trabajadores más jóvenes para compensar el desequilibrio demográfico y contribuir a la población activa.

12. Sensibilización y educación pública:

Sensibilizar sobre los desafíos del envejecimiento de la población y educar al público sobre la importancia de planificar la jubilación y el cuidado de los mayores.

13. Cooperación internacional:

Colaborar con otros países y organizaciones internacionales para compartir buenas prácticas y soluciones a los desafíos del envejecimiento de la población.

Conviene señalar que las políticas deben adaptarse al contexto demográfico, económico y cultural propio de cada país.


Varios países han innovado y aplicado buenas prácticas para afrontar estos desafíos:

1. Japón: Japón se cita a menudo como referente en la gestión del envejecimiento de la población. Ha invertido en robótica y tecnología para ayudar a las personas mayores, ha aplicado políticas de apoyo al empleo de los mayores y ha promovido los cuidados de base comunitaria.

2. Singapur: Singapur aborda el envejecimiento de forma integral, con un sistema de pensiones bien financiado, una atención sanitaria asequible y políticas que fomentan el aprendizaje y el empleo a lo largo de toda la vida.

3. Países Bajos: los Países Bajos ponen un fuerte acento en la atención domiciliaria y la vida comunitaria de las personas mayores, lo que les permite envejecer en su propio hogar. También dan importancia a los programas intergeneracionales.

4. Países nórdicos: países como Suecia, Dinamarca y Noruega han aplicado políticas sociales avanzadas, con sistemas sanitarios sólidos, viviendas adaptadas a las personas mayores y sistemas de pensiones robustos.

5. Corea del Sur: Corea del Sur ha puesto en marcha iniciativas para fomentar el empleo de las personas mayores y ha desarrollado ciudades y comunidades amigables con las personas mayores.

6. Alemania: Alemania pone un fuerte énfasis en la formación profesional y el aprendizaje permanente para mantener a las personas mayores en el mercado laboral. También cuenta con un sistema de cuidados de larga duración muy desarrollado.

7. Australia: Australia ha implantado sistemas de jubilación complementaria (superannuation) para fomentar el ahorro para la jubilación y ha invertido en servicios sanitarios para las personas mayores.

8. Canadá: Canadá ha desarrollado diversos programas de apoyo a los cuidadores, como deducciones fiscales y protecciones laborales, y trabaja para mejorar los servicios de atención domiciliaria.

Las buenas prácticas suelen combinar políticas públicas, participación del sector privado y compromiso de la comunidad. La cooperación internacional y el intercambio de conocimientos también pueden ayudar a identificar y promover las innovaciones más eficaces.

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    Autor

    Daniela Alina Plewe, PhD

    Founder & CEO of Ageless-Societies.com