
¿Debería hacer un doctorado en esta etapa de mi vida?
Published : 11 ਸਤੰਬਰ 2023
La cuestión de si hacer un doctorado suele rondar la mente de personas de alto rendimiento en la mitad o en la recta final de su carrera que se plantean un cambio respecto a su actividad actual. Obtener un doctorado es una empresa importante, esencial en el mundo académico, cuyo objetivo fundamental es impulsar el progreso y ampliar el conocimiento colectivo de la humanidad. Antes de emprender este camino, hay varias consideraciones sobre las que reflexionar:
- Un doctorado suele requerir rigor intelectual y un máster en una disciplina afín para poder matricularse en una universidad.
- El camino puede resultar frustrante a veces, lleno de altibajos y con la incertidumbre de desvelar lo desconocido. Esto se aplica a toda innovación y a todo pensamiento creativo.
- La investigación puede ser una actividad solitaria. Aunque hay colaboración con otros investigadores, gran parte de la creación de ideas innovadoras se hace a solas en el escritorio. Piense si esto encaja con su personalidad y su forma de trabajar.
- Es fundamental mantener la integridad académica evitando el plagio, absteniéndose de contratar a escritores fantasma y resistiendo la tentación de depender en exceso de herramientas de IA como ChatGPT. Estos atajos pueden anular todo su esfuerzo.
- Mantener un contacto estrecho con su director de tesis y con sus compañeros es especialmente importante cuando se pasa del mundo empresarial al académico.
- Algunos estudiantes adultos inician un programa de doctorado con una idea clara sobre su tema de investigación. La experiencia y el conocimiento del sector suelen ser una ventaja. Para quienes prefieren asumir menos riesgos, puede resultar más fácil contribuir a un programa de investigación ya existente, elaborar panoramas generales de un campo, unificar teorías contrapuestas, etc.
- Es fundamental seguir las rigurosas metodologías científicas y las convenciones académicas de comunicación y redacción. Los estándares científicos pretenden garantizar la relevancia de su trabajo en el contexto de la investigación existente y su contribución a la misión general: ampliar el conocimiento de la humanidad.
En resumen, hacer un doctorado es un camino gratificante e intelectualmente estimulante para quienes tienen la paciencia y la resistencia necesarias para profundizar en el tema elegido. Requiere espíritu aventurero y creatividad para que esos 3-5 años resulten agradables. No obstante, si tiene familia o pareja, es posible que también les exija algunos sacrificios.
¿Merece la pena? Sin duda, si lo hace por auténticas inquietudes intelectuales. Si busca algún tipo de reconocimiento social y no tiene previsto hacer carrera académica, el doctorado sigue siendo muy respetado en muchos países. En Alemania, por ejemplo, es habitual que los miembros de consejos de administración y otros cargos directivos tengan un doctorado, e incluso existe la tendencia de obtener varios títulos de doctor.
Si hacer un doctorado le parece abrumador, puede plantearse una titulación o un curso de un año, ya sea por interés o para preparar un cambio de carrera en sus últimos años de vida laboral. Las universidades y otras instituciones ofrecen numerosas opciones. Aunque un programa de doctorado no debería conllevar costes importantes, los másteres y programas de formación suelen tener tasas, que pueden variar según el lugar.
Lugares como Europa, Francia y Alemania ofrecen opciones relativamente asequibles, aunque puede que se exijan conocimientos de idiomas. También existen programas a distancia; la clave está en equilibrar sus recursos y sus objetivos. Hay asesores e instituciones que pueden orientarle en la planificación de su futura carrera; no obstante, le recomendamos que investigue por su cuenta: al fin y al cabo, es lo que ha elegido hacer. Pregúntese qué es lo que realmente desea de este compromiso.
En general, aceptar nuevos retos y seguir aprendiendo es una empresa maravillosa. Le animamos de todo corazón en el camino que elija.

