
Los factores epigenéticos y sociales predicen el envejecimiento y la salud, pero una nueva investigación sugiere que uno de ellos podría pesar más
Published : 20 ਫ਼ਰਵਰੀ 2024
¿Podemos saber de forma objetiva a qué velocidad envejecemos? Con una buena medida, los científicos podrían modificar nuestro ritmo de envejecimiento para que vivamos más y con mejor salud. Los investigadores saben que algunas personas envejecen más rápido que otras y llevan tiempo intentando medir con precisión los cambios fisiológicos internos que provocan el deterioro de la salud con la edad.
Durante años, los investigadores han utilizado factores clínicos que suelen recogerse en los reconocimientos médicos, como la hipertensión, el colesterol y el peso, como indicadores para predecir el envejecimiento. La idea era que estas medidas podían determinar si alguien envejece rápida o lentamente en cualquier momento de su ciclo vital. Pero más recientemente, los investigadores han planteado la teoría de que existen otros marcadores biológicos que reflejan el envejecimiento a nivel molecular y celular. Entre ellos se encuentran las modificaciones del propio material genético de una persona, es decir, la epigenética.
Aunque cada persona tiene una constitución genética que en gran medida no cambia a lo largo de su vida, los cambios químicos que se producen en su material genético a lo largo de la vida pueden modificar qué genes se activan o desactivan y provocar un envejecimiento más rápido. Estos cambios suelen consistir en la adición de grupos metilo al ADN y están influidos por exposiciones sociales y ambientales, como las experiencias adversas en la infancia, el tabaquismo, la contaminación y la depresión.
El cuerpo experimenta muchos cambios a medida que envejece.
Pero ¿hasta qué punto predicen los marcadores epigenéticos los importantes cambios de salud que se producen con el envejecimiento? Somos científicas sociales y estudiamos cómo los factores sociales predicen el envejecimiento. Nuestras investigaciones anteriores han demostrado que factores como la educación, la pobreza, la raza, el acceso a la atención médica y determinados hábitos de salud pueden influir en el ritmo de envejecimiento. Estamos incorporando medidas biológicas como la edad epigenética en grandes estudios de población para comprender cómo los factores sociales se “meten bajo la piel” y afectan al envejecimiento. En nuestro estudio, publicado recientemente, comprobamos que, aunque la edad epigenética sí predice ciertos resultados de salud en etapas posteriores de la vida, apenas explica las importantes diferencias relacionadas con los factores sociales.
¿Qué es el envejecimiento epigenético?
En 2013, el genetista y bioestadístico Steve Horvath planteó la idea de que el ritmo de envejecimiento de una persona podría reflejarse en el nivel de metilación de su genoma. También desarrolló métodos para medir la edad epigenética en años y compararla con la edad cronológica.
Desde entonces, los investigadores han desarrollado varias medidas que permiten predecir con mayor fiabilidad los resultados de salud a partir de la epigenética. Algunos han sugerido que la metilación del ADN podría utilizarse para resumir el grado y el ritmo de envejecimiento con unas pocas gotas de sangre.
La epigenética puede influir en la salud de diversas maneras. National Institutes of Health
Comparación entre factores epigenéticos y sociales
No estaba claro hasta qué punto la edad epigenética predice los resultados de salud en comparación con otros factores no genéticos, como los datos demográficos y el nivel socioeconómico. Queríamos comprobar si la edad epigenética, medida por los niveles de metilación del ADN en la sangre, predecía cuatro resultados de salud relacionados con el envejecimiento: la muerte, las enfermedades crónicas, la discapacidad física y el deterioro cognitivo.
Utilizando datos del Health and Retirement Study, una amplia muestra representativa a nivel nacional de estadounidenses mayores de 56 años, comprobamos que la edad epigenética predecía todos los resultados de salud que examinamos. La edad epigenética predecía con más fuerza la mortalidad y la morbilidad en etapas posteriores de la vida. Así pues, en general, las personas con una edad epigenética más alta tenían peor salud.
Por otro lado, la edad epigenética no explicaba por qué las personas con determinadas características —como tener menos estudios, fumar, ser negras o hispanas, tener obesidad o haber tenido una infancia más difícil— sufrían peores resultados de salud antes o con más frecuencia. Estos factores sociales predecían la mortalidad y la morbilidad igual de bien que la epigenética, y predecían el funcionamiento físico y cognitivo considerablemente mejor que la edad epigenética.
Nuestros resultados sugieren que, aunque la metilación del ADN es un complemento útil al conjunto de herramientas para predecir los resultados de salud en etapas posteriores de la vida, otros factores como los datos demográficos, el nivel socioeconómico, la salud mental y los hábitos de salud siguen siendo predictores de la salud igual de sólidos, si no más.
Predecir mejor el envejecimiento y la salud
Los procesos de envejecimiento epigenético, como la metilación del ADN, resultan prometedores para explicar el envejecimiento. Pero aún queda mucho camino por recorrer hasta que los investigadores comprendan plenamente los mecanismos moleculares y celulares que subyacen al envejecimiento.
Mejorar nuestra capacidad para medir tanto las experiencias sociales que, a lo largo de la vida, afectan a la biología como los mecanismos biológicos que subyacen al envejecimiento podría conducir no solo a mejores mediciones del envejecimiento, sino también a mejores tratamientos y a una mejor prevención de enfermedades para quienes más lo necesitan.
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